Matías Viña lleva el número 17 en su espalda y desafía a quienes creen que es el número de la desgracia. Los últimos tres años de su carrera fueron justamente todo menos desgracia. En 2019 se lució en Primera División con Nacional de Uruguay tras haber hecho las Inferiores en el club. Ese año marcó por primera vez en el torneo local ante River Plate, fue elegido como el mejor jugador del Campeonato Uruguayo, disputó la CONMEBOL Libertadores y en septiembre llegó el mejor reconocimiento. El Maestro Tabárez sumó al lateral izquierdo de 21 años, que ya había tenido rodaje en la Sub 20, a la Selección Charrúa para un amistoso ante Costa Rica y pudo demostrar su calidad de juego. A comienzos de 2020, se incorporó a Palmeiras.

A sus 23 años defiende los colores del Verdão que jugará la final de la CONMEBOL Libertadores y fue en Brasil donde aprendió a regular la energía de cada partido. Cuando llegó al conjunto dirigido por Abel Ferreira su juego era a pura intensidad. Así como sucede cuando los más chicos dejan la cancha de fútbol 5 y pasan a jugar en 11 pensando que van a poder correr todas las jugadas con la misma velocidad, pensando que el cansancio no existe y que las piernas te van a acompañar al máximo en cada jugada.

Fue en São Paulo donde Viña entendió como distribuir su potencial físico, a elegir cuándo debía ir a quitar y cuándo ser apoyo. A discernir cuándo era momento de ir en búsqueda de la pelota, subir y cuándo era momento de esperar. Su estilo uruguayo que había acuñado desde las Inferiores en Nacional necesitaba ser aggiornado al fútbol brasileño y lo logró.

En las semifinales de la Copa, dio el gran salto en el partido de ida ante River Plate tras anotar el tercer y último gol del encuentro. De cabeza definió tras un tiro libre de Gustavo Scarpa y sacudió la red de Franco Armani. No sólo anotó por primera vez en la competencia más importante de América sino que logró su objetivo. Matías Viña había aprendido el momento exacto para sumarse al ataque.

“Si nos olvidamos de donde venimos, no sabemos hacia donde vamos”, dice su biografía de Instagram y este jugador no se olvida de sus orígenes y tiene muy en claro a dónde desea ir.Este sábado jugará la final de la Copa Libertadores ante Santos en el Estadio Maracaná y sin olvidarse de defender, sabe que quiere llegar al arco rival. Así como sin olvidarse de su pasado en Nacional de Uruguay ni de cómo fue modificando su estilo de juego, sabe a dónde quiere llegar: a La Gloria Eterna.